miércoles, 2 de julio de 2025

Miradas

 Caminaba por la calle, con la mirada perdida. Ausente en alma, presente en cuerpo. Observando los perros pasar, emocionados por su paseo nocturno, gente de un lado a otro, agotada, queriendo llegar con prisa a su cama. 

La luna llena iluminaba mi sendero con su brillante aura. Mis pasos eran lentos y desganados, apenas despegando la suela del piso.

Girando la cabeza hacia el frente noto una mirada coqueta fijamente hacía mi. Sin poder evitarlo, mi rostro responde felizmente, emocionada, era aquella persona con quién sin cruzar una sola palabra me había cautivado por años.

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