sábado, 26 de octubre de 2019

¿SIGUE SIENDO DE NOCHE?


Permanezco con los ojos cerrados, podrían ser segundos, minutos, ¿horas? He perdido la noción del tiempo. Por fin me atrevo a mirar a mi alrededor, pero...todo es oscuro. ¿Es que acaso sigo con los ojos cerrados? ¿Estoy en una clase de sueño extraño?

No estoy segura de lo que sucede, siempre es difícil ver en la oscuridad, pero esto es irreal. Ni un pequeño rayo de luz se asoma, nada, ¡no veo nada!

Me pongo de pie intentando no caer. Doy pasos lentos, nada me asegura que no voy a caer al vacío en cualquier momento.

Después de un rato vuelvo a recostarme, me quedo inmóvil, pensando un largo rato. ¿Qué clase de lugar es este? Estoy desorientada. No muebles, no humanos, absolutamente nada. Entonces el tiempo pasa y vuelvo a quedarme dormida. 

Despierto y ya es de día. ¿Ya es de día?, me pregunto. Sólo se que he vuelto, ahora puedo ver, puedo ver y lo primero que veo es a ti a mi lado...

SIN TITULO

Habíamos bailado mucho. Nuestros cuerpos ya se conocían. Buscaban estar cerca, con o sin la música. Caricias momentáneas cubrían nuestra noche, dejándonos llevar, extasiados...

La tensión y excitación como una fragancia se percibían en el aire. Encaminándonos a nuestras casas, apenas en el elevador de la terraza; decidiste romper. Romper el silencio, la tensión y la excitación que hacía tiempo estaban presentes.

Me miraste, señalando lo que estaba por suceder. Sin vacilar me besaste. Al fin reaccioné, coloqué mi mano en tu cuello, acariciándote. Complicidad mía del acto.

PENETRACIÓN PROFUNDA

Cada beso, cada caricia, cada abrazo. Todas esas palabras y esos te quiero. Todos esos actos desinteresados que proporcionaron bienestar emocional. Aquel hermoso vals de cada día, aquellas notas que hacían la unión de nuestras almas. 

penetraste a paso lento hasta que ya era tarde. Te abrí la puerta si reparos, pues no venías a lastimarme. 

Al salir corriendo rasgaste las paredes. Dejaste una herida inmensamente profunda y sangrante. 
El día en que vuelvas notarás que ya estoy muerta, nadando en nuestra sangre...