sábado, 26 de octubre de 2019

SIN TITULO

Habíamos bailado mucho. Nuestros cuerpos ya se conocían. Buscaban estar cerca, con o sin la música. Caricias momentáneas cubrían nuestra noche, dejándonos llevar, extasiados...

La tensión y excitación como una fragancia se percibían en el aire. Encaminándonos a nuestras casas, apenas en el elevador de la terraza; decidiste romper. Romper el silencio, la tensión y la excitación que hacía tiempo estaban presentes.

Me miraste, señalando lo que estaba por suceder. Sin vacilar me besaste. Al fin reaccioné, coloqué mi mano en tu cuello, acariciándote. Complicidad mía del acto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario