Voy a seguir escribiendo.
Hasta que la última palabra haya salido,
entre la tinta y la sangre de mis manos heridas.
Hasta que la depresión ya no quiera seguirme,
que quede harta de mi.
Que cada letra una puñalada se vuelva,
hacia ella,
desangrada,
tendida a mi lado,
quedará...
También
Voy a seguir escribiéndote.
¿No es lo único que queda?
Quizá así sea.
Decirte todo lo que deba,
quedar totalmente seca.
Así el amor guardado en mi alma,
en la eternidad plasmado permanecerá...