Hoy es uno de eso días en los que ya no puedo más. No estoy soportando la vida, de nuevo. Las lágrimas caen y caen intentando sanarme.
Quisiera escaparme lo más lejos posible...
¿Cómo se supone que uno debe hacer para sobrevivir?
Hace poco les pregunté sobre sus fantasías, así que hoy vengo a contarles mi fantasía más personal de estos últimos días. Es aquella con aquel profesor de natación de ojos bonitos y sonrisa coqueta.
Quisiera...
Voy caminando en la noche hacía mi casa, como todos los días, relajando mi mente con un toque de ansías al ver que te acercas. Caminas con esa linda sonrisa, nos lanzamos una mirada fugaz pero intensa. Pasas junto a mí y mi brazo siente un pequeño roce tuyo, apenas perceptible.
Sigo caminando, suspirando lentamente por aquel acontecimiento "significativo". Recuerdo con los pasos aquella mirada encantadora, como todos los días.
Cada noche nos encontramos por casualidades planeadas quizá, pasas de largo y los dos continuamos nuestros camino como si nada. Algunas veces me pregunto el por qué de aquella atracción hacía el hombre con quién solo intercambio miradas. Otras tantas me giro para no tener que mirarte pasar, pero si duda mis momentos favoritos es cuando siento ese rostro mirarme fijamente y yo me sonrojo, intentando mantener la cordura en vano.
De tanto pensar y viajar por mi mente no me doy cuenta en que momento, a punto de cruzar el semáforo me detienen con una mano en el hombro. Un poco asustada volteo, me doy cuenta que por primera vez te atreviste a regresar, alcanzarme. Mi corazón late fuertemente, nos quedamos varios segundos parados sin decir nada, solo miradas profundas.
Por fin me atrevo a reaccionar, te das cuenta lo que estoy a punto de hacer y te acercas a mí.
Y así, nos damos aquel beso apasionante que tanto esperaba...
Este post es para preguntarles a ustedes, ¿Cuáles son sus fantasías? Quisiera que me contarán más a detalle las cosas que quisieran vivir y experimentar.
Quedábamos pocas personas en el bar, 7 contándonos a nosotros y al dueño que hoy hacía de mesero junto con su pareja.
El lugar, recién inaugurado, con sillones y mesas totalmente blancos igual que las paredes, eso en combinación con las luces de colores y la baja iluminación hacían que el lugar se sintiera más cómodo y ameno. La pista de baile totalmente nueva te invitaba a no quedarte sentada.
Eran las 3 de la mañana ya y los pocos sobrevivientes a la fiesta jugabamos y bebíamos desde hace un par de horas. Se había tornado interesante, jugábamos todos, el dueño y su novia no eran la excepción. Alcohol y entusiasmo no faltaba, todos disfrutábamos de la acalorada noche.
David (el dueño) se disculpó por terminar abruptamente el juego mientras se ponía de pie tomado del brazo de Alicia, su novia. Se notaba a kilómetros las llamas internas que los consumían, guiándolos a la bodega del bar.
A los pocos minutos empezaron a escucharse unos gemidos tan excitantes que Ricardo y yo comenzamos a besarnos con vehemencia, al instante mi mano traviesa se introdujo en sus pantalones. Quedé más prendida al sentir su dureza...
No perdí el tiempo, me paré para llevarlo hacía la enorme barra que estaba frente a nosotros.
Era una barra blanco con negro, hacía juego con la decoración del bar. La base de ella estaba conformada por rombos mediamos brillantes estilo tornasol que daban la apariencia de estar en tercera dimensión.
Trás unos cuantos besos y caricias le pedí que me cargara para sentarme en la barra. Una vez arriba me incliné y lo tomé del cabello acercándolo a mí para seguir besándolo, mientras aprovechaba para desabotonar le la camisa blanca.
¡Me encanta verte desnudo!- le dije al oído entre susurros.
Fue imposible no atraer las miradas de los demás, quiénes nos observaban con ojos de lujuria. Me cautivaron lo suficiente como para continuar con lo que pronosticaba un gran espectáculo. Sentada ahí, comence a juguetear con mis manos, recorriendo mi cuerpo con delicadeza sobre el vestido negro de tirantes que se amoldaba perfectamente a mi cuerpo.
Con sutileza, fuí subiendo poco a poco el vestido hasta llegar al ombligo. Mientras Ricardo se apresuraba a bajarme las pantis. Coloqué mis manos hacía la parte de atrás de la barra, inclinando mi cabeza y abriendo mis piernas lo más posible, dejándome al descubierto.
De pronto sentí su lengua acariciando mi clítoris y una oleada de energía sexual recorrió todo mi cuerpo, dejándome aún más excitada. Mis caderas comenzaron a bailar al ritmo de los movimientos de tu lengua, presionabas con suavidad, en círculos, mientras tus dedos recorrían mis labios...
Mi cuerpo ya no soportaba ni un segundo más, las miradas y los gemidos provenientes de la bodega me desbordaban por dentro, haciendo que poco a poco llegara al climax, y retorciendo me sin control.
¡Ahh!- suspiré al terminar.
Te miré inmediatamente, el placer que sentías al verme terminar era magnífico, te jalé con mis piernas para volverte a besar. Al poco brinqué, te tomé del cinturón para luego desabrocharte los pantalones, te quería tener dentro en ese preciso momento....
¿Cómo se consigue una cita hoy en día?
Últimamente mi vida se reduce al trabajo, al servicio social y al ámbito familiar. Mi círculo de amigos no está muy presente últimamente, así que no tengo con quien salir. Si me gusta salir conmigo misma, pero a veces esos planes fallan por la flojera y saber que solo soy yo, desearía también tener a alguien que me acompañe en ocasiones.
Todo esto me deja pensando más en que quisiera también experimentar de nuevo el conocer a alguien, con la consigna de posibilidades hacía una relación. Volver a sentir la ilusión de ir conociendo a una persona, la emoción que genera una salida, etc. Sin embargo últimamente no aparecen personas a mi alrededor para ello, mi círculo de personas se encuentra reducido y no hay muchos espacios en donde pueda conocer hombres.
Además, me quedó con las mismas ideas de siempre, de que a veces es más sencillo conocer gente solo para lo sexual y que la gente lo prefiere a buscar algún tipo de relación emocional. Me incluyo en éste apartado porque en los últimos años me ha resultado más sencillo encontrar con quién tener sexo, y nada más que sexo.
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Avísenme si logran escucharlo, de paso sus comentarios al respecto.
Quisiera lograr que mi voz reproduzca la esencia de mis poemas.
Caminaba por la calle, con la mirada perdida. Ausente en alma, presente en cuerpo. Observando los perros pasar, emocionados por su paseo nocturno, gente de un lado a otro, agotada, queriendo llegar con prisa a su cama.
La luna llena iluminaba mi sendero con su brillante aura. Mis pasos eran lentos y desganados, apenas despegando la suela del piso.
Girando la cabeza hacia el frente noto una mirada coqueta fijamente hacía mi. Sin poder evitarlo, mi rostro responde felizmente, emocionada, era aquella persona con quién sin cruzar una sola palabra me había cautivado por años.