viernes, 31 de diciembre de 2021

Año nuevo.

¡Feliz año nuevo!

Te amo con toda mi alma. 

Te mando un abrazo fuerte, a la distancia. Espero que tengas una bonita noche. 


miércoles, 29 de diciembre de 2021

De panteones y otras historias.

 Una noche solitaria dos jóvenes se brincan la barda de un panteón medio abandonado que se encuentra junto a un bosquesillo.

¿Esperaban ver fantasmas?

No sabían con exactitud para qué habían ido, pero preparados estaban, en la mochila con un par de cervezas para los "sustos" y también una manta para soportar el frío de aquel viernes.

Caminaron entre las tumbas leyendo nombres, fechas, mirando adornos peculiares y uno que otro amarre a medio enterrar. La mayoría de las tumbas ya eran viejas, llenas de tierra y flores secas, aunque aún había varias que se notaba seguían siendo visitadas.

Junto a la reja oxidada de la entrada había un pequeño cuarto de vigilancia donde prácticamente vivía el velador del panteón. Este bebía todos los fines de semana sin falta, invitaba a los amigos de siempre y bebían al son de una partidita de domino sobre una mesa improvisada de botes viejos.

Siguieron caminando, con cerveza en mano y los pelos de punta, sea por el miedo o por el frío que hacía. Después de algunos tropiezos y carcajadas, encontraron la sección más olvidada. Las tumbas eran de pura tierra, sin lápida, contaba con menos iluminación que otras zonas y se notaba su abandono por el tamaño del pasto crecido que invadía el lugar. Ahí acamparon un rato, no precisamente por gusto, era el alcohol que ya les había pegado. Estaban borrachos y debían esperar a que se les bajara. 

Al cabo de un tiempo platicando, sin nada más que decirse, se quedaron rodeados de un silencio incomodo. Se miraron a los ojos y sin pensarlo Fernando le propuso un beso "para ver que se sentía". 

Ricardo se quedo pensando un segundo, segundo que parecía eterno. Sin titubear, coloco su dedo en los labios de su amigo para comprobar la suavidad de estos y lo bien humectados que se encontraban a pesar del viento frío. 

Sin más rodeaos, se besaron...

Fue uno de esos besos largos, Ricardo lo sujetó del cuello mientras Fernando, dejándose llevar lo tomó por la cintura. El ambiente los envolvía con tal excitación de dos amantes que se han reencontrado después de años. Sus besos sabían a miel, manzana, mandarina, una explosión de sabores dulces y ácidos que no quieres dejar de probar, de esos que quedan marcados en la piel.

Ricardo paró de repente para lamerle su cuello, acariciarlo. Quería ir más allá de sólo un beso, estaba listo para avanzar. 

De pronto el crujir de las hojas secas los hizo separarse abruptamente. "Quizá sea el vigilante", dijeron en voz baja. Salieron disparados por la adrenalina y apenas si lograron escapar. 

Se fueron adentrando al bosque hasta encontrar un lugar lo suficientemente alejado. Colocaron su manta en el piso y se recostaron, mirando las estrellas. 

Deseaban continuar con lo que habían tenido que pausar, pero no se atrevían, fingían prestar atención al imponente cielo. 

Por fin Fernando se atrevió a dar el paso. Se acomodo de lado, situó su mano en la camisa de Ricardo, desabotonándola. Una fugaz mirada de complicidad dio a relucir. 

Acarició su pecho con el dedo índice, recorriendo su cintura, caderas, su vientre, ahí reposo sus labios fugazmente. Desabrocho sus pantalones, los bajó hasta las rodillas. Jugando con sus testículos, suavemente los apretó y lamió, acariciando su entrepierna. Pasaba su mano por todo el pene, con movimientos lentos de arriba a bajo. Lo sujetó para chuparle la punta e introducirlo a su boca. 

Una risa de placer se soltó de la boca de Ricardo para esfumarse en el aire. Esa chispa placentera recorría su cuerpo, haciendo que se dejara llevar más y más. Eso lo impulsó a empujar su pene contra la boca de su amigo, lo más al fondo posible, abarcando todo a su paso...

Para su sorpresa, eyaculó tan sólo unos minutos después. El semen escurría por los labios y eso lo excito aún más. Fernando se puso boca abajo, como leyendo la mente de su amigo, prediciendo lo que venía. 

Ricardo le bajó los pantalones torpemente, la excitación no lo dejaba coordinar bien. Entonces le abrió las piernas y nalgas, dejando al descubierto su ano. 

No estaba seguro de por donde debía comenzar, pero no quería detenerse, tenía unas ganas feroces, quería penetrarlo. 

Lamió al rededor del ano con la punta de su lengua, en ese momento Fernando dio un brinco involuntario con todo su cuerpo al sentir el placer que eso le producía.

Las frías manos de Ricardo recorrían su espalda, cada parte de él...

El calor de sus cuerpos desnudos había desplazado al frío de aquella noche. Calor que jamás olvidarían. 

A la mañana siguiente, despertaron con el sol quemando su rostro. Observaron su desnudez con una sonrisa incapaz de borrarse. Entonces se vistieron apresuradamente y se fueron. 

Al llegar a casa, Ricardo miró la fotografía que habían tomado en el panteón con cerveza en mano. La publicó en su instagram etiquetando a Fernando, con la frase "Aventuras en el Cementerio" seguido de un emoji de fantasma.



domingo, 5 de diciembre de 2021

Invierno

 Se dice que el invierno es muy duro, genera depresión en las personas, arrasa con nuestras emociones. La luz de los días se pierde, ya no hay calor que nos reconforte. Los colores se pierden, opacan; gris, gris y más gris.

 Las almas solitarias andan por la calle, perdidos, corriendo para llegar al trabajo. 

Yo me encuentro sentada en la banca del kiosco. Los miro sin parpadear, muda, perpleja...

¿Qué si me voy a levantar? Suena una voz en mi cabeza. 

Aún no lo sé, sigo esperando que pasé el invierno. Me ha devastado, no tengo fuerzas, mi ánimo se esfumó y hace cada vez más frío. 

¿Qué si me voy a levantar? Vuelve a sonar aquella voz en mi cabeza.

Estoy sola y el frío cala hasta los huesos. Sigo esperando que pasé el invierno. Me ha devastado y apenas va comenzando...

Ingrato.


 

sábado, 27 de noviembre de 2021

De como se destruyó al patriarcado. Ficción esperanzadora.

 Un grupo de niñas a punto de irse a la cama, se acercan y sientan junto a una anciana. Ella es una de las más grandes de la comunidad, así como una fundadora. Se encuentra recostada en la amaca disfrutando del cálido viento que roza sus mejillas y la naturaleza imponente que las rodea.

-Nos encantaría escuchar de nuevo la historia antes de ir a la cama ¡Por favor! 

La anciana sonríe y dice en voz alta: "Esta es la historia de como destruimos al patriarcado."

Hace cientos de años, cuando los humanos veneraban a las mujeres diosas, a la madre tierra y a todas esas mujeres que nos protegían; aquel entonces cuando el patriarcado no nos gobernaba. 

En ese tiempo, un grupo de mujeres llamadas brujas, pues eran quienes tenían la capacidad de ver el futuro. Por medio de un té de hiervas, entraron en transe en un espacio intangible e inmaterial. Miraron aterrorizadas el porvenir no tan lejano de las mujeres. 

Entonces se dieron cuenta que sus poderes no eran en vano, había una razón por la cual las diosas se los habían donado. Construyeron algunos pares de lentes a base de minerales poderosos, conjuros y brebajes. Los artefactos aparecerían en aquel futuro frente a unas cuantas mujeres, elegidas para portarlos y despertar sus mentes. Ellas se revelarían contra el patriarcado que ya había cobrado bastantes almas, más de las que podíamos imaginar... 

Nos tenían amarradas, subyugadas y dormidas. Todo su poderío logrado con violencia.

Despertaron. Destruyeron las sogas que las tenían amarradas. Cada una de ellas era diferente, provenientes de diferentes partes del mundo, y aunque lejos una de la otra el poder de los lentes las comunicaba. 

Pronto se reunieron en una ciudad, un pequeño cuarto oscuro con cortinas negras y una pequeña mesa de madera. Aislado completamente de aparatos electrónicos por la seguridad de todas. 

Idearon un plan para la liberación de las mujeres. Después de varios meses de trabajo lograron construir una pluma, con un botón que borraría la memoria. Memoria educada por el patriarcado. 

Comenzó entonces la labor. Las mujeres que despertaban, eso si, después del shock que les causaba ver de otra manera, debían usar las plumas para despertar a otras. 

Y así sucesivamente fue ocurriendo.

Fue así mis queridas niñas, el comienzo de como destruimos al patriarcado...



 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Volver...

 Aquellos días en que sueño....

Sueño desenfrenadamente con volver a donde alguna vez fui feliz. 

El tiempo no pasa, el sol vehemente rozando mi piel. Me cobija. 

Colores intensos de la naturaleza que purifican la vista. Se deja mirar la sierra.

Se siente la humedad en el aire, que entra por todos mis poros; y el olor, "¡Ah!" Una sonrisa al alma.

Caminos de tierra junto a los sembradíos de café. 

Y a la orilla se escucha al río cantando. 

Quiero volver a dónde era feliz...


miércoles, 10 de noviembre de 2021

Voy a recordarte

Estarás ahí,

Cuando coma una manzana verde,
y mis dedos se impregnen 
de tu aroma exquisito, alucinante. 
Los pase por mis labios,
chupando.

También,

Cuando mire las flores de otoño.
Colores naranja y amarillos, 
y empapar cada poro mío. 
Sonreírle al recuerdo tuyo,
en un campo ficticio juntos
lleno de flores de cempasúchil. 

Y como olvidar, 

Cuando este en la pista de baile,
y la música suene a todo volumen.
El swing alegrando las almas,
mientras tomada del brazo de alguien, 
dancemos...

Y,  ¿Por qué no?

Comiendo el pan que me hace pensarte,
ese que solo tú y yo reconocemos.
Que hace sonrojarte,
cuando lo vemos.

Y las caricias,

Oh, las caricias.
Las que vienen en mis sueños. 
Aquellas de mis fantasías
y mis recuerdos.
Cada vez más lejanos.

Voy a recordarte eternamente,
como el alma importante
que has sido en mi vida,
pasada, presente y futura....

Voy a recordarte con todo mi amor. 



miércoles, 27 de octubre de 2021

Garabatos feministas.

 Después de una dura reflexión de hace algunas horas. Acompañada de mujeres, que son parte de esta lucha y resistencia. Agradecida de estar acompañada. Más que reflexión, se siente como una cachetada de emociones que recorren todo en mi, en este cuerpo que no es mi cuerpo. 

Y a pesar de estar familiarizada, pensar que el patriarcado tiene el poder de nuestro cuerpo, nuestra sexualidad, nuestro vientre. Todo les pertenece, las decisiones que creemos tomar, todo aquello que creemos elegir y resulta una ilusión. La ilusión se rompe, les pertenecemos. Me rompe el alma pensar que sin importar nada pueden llegar a violentarnos, vendernos, violarnos, prostituirnos... nos lastiman. 

Ellos, ellos llegan, nos usan a su antojo. No es casual que muchas de nosotras tengamos miedo al ver una película de trata de mujeres, no es casual sentir ese dolor profundo. No es casual, si muchas nos hemos enfrentado a situaciones de riesgo donde por un pelo nos salvamos de un secuestro. No es casual tenerles miedo...

No me malinterpreten, no he perdido la esperanza. Resisto y lucho como puedo. Junto a ustedes. Pero por un momento volví a desmoronarme, dejando un rastro de mi por todos lados.

miércoles, 4 de agosto de 2021

¡He vuelto!


 Querido cuaderno de los lamentos,

Se muy bien que últimamente no te he buscado, y es que desde que me quede sin psicólogo ya no he tenido quien me lea. Hoy por fin recordé, había olvidado lo mucho que me haces falta y me ayudas para descargar mis emociones, aligerar la carga de mi cuerpo y no volverme "loca". Lamento no tenerte tan presente estos días, pero ya estoy aquí, contigo...

Con amor, Lucía.




lunes, 24 de mayo de 2021

Insomnio por desempleo.



 

Habitación 113

 Tirada en la cama, por mi cabeza sólo pasaba una idea. Imaginaba la expresión de la persona del aseo ingresando en el cuarto, que quizá nos miraría con cierto horror.

Pero la realidad era que no, esa gente está tan acostumbrada a toda clase de cosas que ocurren en un hotel. Gemidos intensos, golpes, condones variados; fluidos y olores extraños. También objetos sexuales olvidados y quien sabe que otras cosas, por más que quisiera mi cabeza no me permitía imaginar ahora.

Mi cuerpo seguía agitado, aún no podía superarlo. Tú continuabas cubriendo tu rostro con la almohada desgastada, liberando aquel que por tu expresión parecía un muy buen orgasmo. 

Ahí nos quedamos por varios minutos en la cama intentando recuperar el aliento...

"Habitación 113" eso decía la llave que te dio el hombre de recepción. Subimos las escaleras y pasamos por varios pasillos hasta llegar a la puerta con el número 113. 

Era una habitación oscura. En la ventana había gruesas persianas color café. La cama, perfectamente tendida, cubierta con cobijas de colores opacos, bastante desgastadas ya. Junto a ella un taburete sexual. Para mi sorpresa, el baño tenía puerta. Nos acercamos a la mesa de junto que irónicamente tenía un letrero de prohibido fumar junto al cenicero.

-Apesta a cigarro.

Después de una parada rápida al baño nos fuimos directo a la cama. Apagando las luces, completamente a oscuras...

Recostada. Me deje llevar por la mezcla de sensaciones que me producía la excitación de tenerte en la cama y de mi vientre inflamado. Me levantaste el vestido rojo que traía puesto. Sentí tus dedos deslizarse bajo mi brasier, acariciando mis senos mientras besabas mi vientre. 

Me puse de pie para quitarte la ropa. Lamiendo tus labios y desabotonando te la camisa. Arranque el cinturón de tus pantalones y te los quité lo más rápido que pude. Te tenía completamente desnudo, sólo para mí. No necesitaba la luz para mirarte, mis manos veían todo, cada milímetro de ti. Tomé tu pene erecto y muy caliente, lo lamí por todos lados, especialmente el glande. Lo introduje en mi boca, succionando, chupando te con vehemencia. 

-¡Ah! 

Escaparon los gemidos de tu boca.

Yo siempre había pensado que un buen oral era la cereza en el pastel del sexo. Así que tenerte en ese momento entre mis piernas era lo más rico. Me tomaste por las nalgas, apretando. La sangre escurría por mis labios. "Mm..." Que placer me provocaban tus orales, cuando me chupabas, como me comías con tanta pasión. El orgasmo no tardo en liberarse, relajando todo en mi. 

La conexión corporal que teníamos se expresaba por si sola. Te detuviste al notar que había terminado. Te recostaste en mí, nos besamos, saboreando la sangre en tus labios. Teniéndote ahí, penetrándome lentamente. 

Encima de ti. La sangre escurría por mis piernas, manchando tu pene, tu vientre. A nuestro paso un arroyo de sangre, sábanas, almohada, absolutamente todo. Parecía la perfecta escena del crimen, lo disfrutábamos con locura.  Encima mío. Te apretaba las nalgas contra mi vientre. Rosando, acariciando y haciendo gemir a mi clítoris. Movimientos lentos, suaves, rápidos, duros... Paraste en seco eyaculando dentro. Un hilo de fluidos mezclados cayó cuando saliste.

La sensación más placentera que había tenido. 

Pasado buen rato de estar tirados en cama, había sensibilidad en mi vagina y los labios: "que dolor tan rico".

El dolor era cada vez más punzante. Colocaste tus manos en mi vientre para generar calor. 

Después de algunos minutos desperté del dolor. Reaccioné, sabía lo que pasaba. 

-Estoy sangrando. El primero de varios, pensé. 

Fui al baño. Al regresar, no me podía sacar la pregunta de mi cabeza.

¿Sería tan buena mi fantasía en la realidad así cómo en el sueño?


 




martes, 18 de mayo de 2021

Toma mi mano

Toma mi mano
sin miedos.
Siente la conexión que tenemos,
la energía fluyendo. 

Toma mi mano,
ya no me sueltes.
La música está sonando,
sigamos bailando.

Quedémonos juntos
y dejemos el mundo corriendo.

Pero,
¡por favor!
toma mi mano...


lunes, 17 de mayo de 2021

"Alma mía"

 





"Alma mía sola, siempre sola
Sin que nadie comprenda tu sufrimiento
Tu horrible padecer
Fingiendo una existencia siempre llena
De dicha y de placer
De dicha y de placer
Si yo encontrara un alma como la mía
Cuantas cosas secretas le contaría
Un alma que al mirarme, sin decir nada
Me lo dijese todo con la mirada
Un alma que embriagase con suave aliento
Que al besarme sintiera lo que yo siento
Y a veces me pregunto qué pasaría
Si yo encontrara un alma como la mía
Un alma que al mirarme, sin decir nada
Me lo dijese todo con la mirada
Un alma que embriagase con suave aliento
Que al besarme sintiera lo que yo siento
Y a veces me pregunto qué pasaría
Si yo encontrara un alma
Si yo encontrara un alma como la mía, oh oh"

lunes, 3 de mayo de 2021

Ataques de la vida.

 A plena luz de día, en una mañana cualquiera, en un día común. Voy camino al trabajo y una barrera corporal me atraviesa completamente el cuerpo dejándome inmóvil. Llego con la persona correcta, me abrazan sus actos solidarios. Comienzo a llorar con intensidad, la respiración me falta y el corazón se acelera, las manos ya me están sudando y el cuerpo comienza a fallar, ya no soy capaz de controlarme a mi misma y eso me aterra.

 ¿Este es el fin acaso?

Después de ya varias horas sin poder controlarme tomo la "cura". Ya no me quedan más opciones que dejarme llevar por la droga. Y todo comienza a fluir en mi cuerpo...

Despierto y ya es de noche, las secuelas siguen dentro de mi, el miedo también.

 ¿Que va a pasar ahora?

¿Qué significa este golpe tan en fuerte que me ha dado la vida? 

Está noche no queda más que dejar que siga fluyendo dentro de mi como tenga que ser...

Ansiedad

 Si por alguna razón del destino, del juego de la vida yo muriera. Siempre recuerda, y aunque te lo he dicho siempre. TE AMO...

Amo a todos aquellos que se han preocupado y afortunadamente estuvieron conmigo en este momento tan duro. 

domingo, 18 de abril de 2021

Madrugada caliente.

De madrugada, de aquellas ocasiones en que medio consciente, te das cuenta que sigue oscuro y aún faltan varias horas para que amanezca. De esas veces... se trataba de una madrugada "caliente", como muchas en esta semana. Una parte mi mente se encontraba despierta, otra permanecía aún inconsciente, tratando con todas mis fuerzas de permanecer dormida. Recuerdo claramente que estaba teniendo sueños eróticos.

Despertaste a mitad de la noche, comenzaste a acariciarme, el tacto de tus dedos me hicieron reaccionar al instante lanzando una sonrisa coqueta en la oscuridad. Después de una sesión prolongada de besos ardientes, te encontrabas encima de mi, continuando comiendo mis labios húmedos (¡y vaya que estaban húmedos!). Recorriste mi cuello, llegaste a los senos, apretaste firmemente, chupaste cada rincón cual dulces, mordiste mis pezones.

¡Que rico!

Intentaba con todo mi ser ponerle pausa al sueño erótico que estaba teniendo. Mi cuerpo ardía de las ganas, mi clítoris firme como si estuviera esperando. Ya estaba mojada, muy mojada. 

Me paré adormilada procurando no despertar, caminando a tientas entre la oscuridad. Abrí algunos cajones desesperadamente buscando mi caja, la tomé rápidamente y volví a la cama. Una vez ahí me apresuré a quitarme el camisón y mi calzón para quedarme completamente desnuda bajo las sábanas, como me gustaba.

Antes de encenderlo inicié acariciándome el cuerpo, tocar mis senos y recorrer mi vientre, las caderas. presionar mi clítoris con mi juguete. ¡Ah! había dejado escapar un fugaz gemido en la habitación silenciosa cuando recién lo había prendido. Al instante podía sentir la energía recorrerme. 

Mis caderas se movían al ritmo, buscando aumentar poco a poco la intensidad del placer, simulando tenerte dentro de mi, tocando mis senos imaginando que eran tus manos. Me estaba perdiendo en el éxtasis, mi libido por los cielos, ya a unos segundos de tener un buen orgasmo...

Entonces mi vibrador se quedó sin batería. Intenté repetidamente encenderlo de nuevo, rogando tener unos segundos más de placer. Al cabo de varios intentos desistí del asunto, decepcionada. Coloqué el vibrador bajo la almohada intentando volver a mis sueños...


lunes, 29 de marzo de 2021

2:00 a.m.

 Eran las dos de la madrugada, la hora que denomine "la hora de los enamorados" en honor a varias noches, especialmente está. Llevábamos ya varios tragos entre la cena, "unas cuantas copas de vino no le caen mal a nadie" dijiste entre risas cuando nos dirigíamos a mi departamento...

En la cama, totalmente desnudos frente a frente. Acercaste tus labios a los míos delicadamente; los besos se sentían cada vez más intensos conforme el tiempo pasaba. Yo sujetaba tus caderas con fuerza mientras tus manos se encontraban entrelazadas en mi cabello, sujetándome firmemente.

Estábamos tan excitados. Nuestros sudores se mezclaban. La habitación se había perfumado de mi olor favorito, el nuestro; mezcla de olores, fluidos y el látex. Estaba perdida en aquel aroma cuando sentí tus dedos acariciar mis pezones, mis senos sensibles a tu tacto. El recorrido de placer continuó por mi pecho, mi vientre, ¡Oh! mis caderas; las tomaste y apretaste contra tu pene.

Venía la parte que más disfrutaba. Sentir que me penetrabas. Sentarme sobre ti y gozar del desliz de tu pene introduciéndose, acariciando "mis paredes" y sentirte totalmente dentro de mi. Luego, llorar de placer al ritmo de mis caderas golpeando tu pelvis. Entonces pasar al siguiente nivel, aumentando la velocidad del ritmo sin dejar de hacer nuestra música. El deleite del rose de mi clítoris con tu pene, y sobre todo, el calor fusionándose haciéndonos uno...

Entonces venía la parte que más disfrutaba, cuando de pronto un "más duro por favor" me hizo frenarme. Todo el edificio lograba escucharlos, la pareja del 306 retumbaba las paredes con sus gemidos. Y yo, yo simplemente había perdido la inspiración como para poder continuar mis fantasías sexuales...